Archivo de la categoría: COLABORADOR

Camboya: 5 experiencias de Iglesia Universal (1ª parte)

AUTORes: ana maría gonzález cubillo y rafael rodríguez molina

En Diciembre del 2012 tuvimos la oportunidad de hacer un viaje de dos semanas por Camboya. De esas dos semanas, cuatro días los pasamos en Battambang, acogidos por el equipo del Centro Arrupe y la oficina de la Prefectura Apostólica de Battambang, liderada por Kike Figaredo Sj.

Podríamos contar muchas cosas de nuestro viaje pero en este pequeño testimonio queremos centrarnos en otro aspecto de nuestra visita: la experiencia que hemos vivido de Iglesia Universal. Os contamos cinco:

1ª Reflection Center, Siem Reap.

foto1

En la ciudad más turística de Camboya, donde se levantan decenas de lujosos hoteles para los turistas que visitan los maravillosos templos de Angkor, apartado del bullicio se encuentra este pequeño centro interreligioso cristiano-budista. Es un oasis de oración, reflexión, debate y actividades de todo tipo que, como los símbolos que el visitante va encontrando por el centro, giran en torno al desarrollo sostenible y para todos, la dignidad y potencialidad individual, la educación para todos, el medio ambiente, la paz y reconciliación tras el genocidio, los refugiados y desplazados, el desarme, la ética en la política, la presencia de Dios en nuestra vida… (http://www.jrscambodia.org/Reflection_Centre). Allí conocimos a Sister Denise, monja australiana, que lleva décadas trabajando por todo esto en Camboya. Nos enseñó el centro, compartimos unas cervezas, charlamos… y pudimos rezar un rato delante de símbolos como el de la foto, donde un Pedro mutilado le dice a Jesús: “I have no foot to wash”.

2ª Casa de las Misioneras de la Caridad, Siem Reap.

foto 2

Eucaristía de celebración de los 25 años de vocación de Sister Copertina.

Llegamos a la casa por nuestra cuenta, y tras cruzar el patio lleno de niños (que viven acogidos por el amor de estas mujeres) nos invitan a pasar a la capilla mientras esperamos a Kike. Tras descalzarnos entramos a la capillita, donde reza una hermana acurrucada en el suelo. Nos golpea de lleno la frase grabada en la pared, junto al Cristo Mutilado que abunda por las iglesias de la prefectura: “I thirst”. Es una de las frases que hizo suya la fundadora de su orden, la Madre Teresa de Calcuta. En ella se funden la expresión de la sed de Dios de estas mujeres con la llamada de los pobres que pasan sed real. Estas mujeres escuchan en la voz de los más pobres entre los pobres la voz de Cristo crucificado, que pide de beber… Una eucaristía de compartir y sobretodo celebrar la alegría de 25 años de entrega radical. Y tras la misa, compartir unos alegres villancicos y aceptar que estas santas nos sirvieran la mesa (ellas comerían después), como Pedro que se deja lavar los pies por el Maestro.

¿Cuántos han ido hoy a Misa?

Autor: Miguel Ángel de Juan

De entrada ya aviso que la pregunta me parece una tontería por las consecuencias que trae el intentar contestarla. La preocupación por el número de los asistentes es una distracción de lo importante: encontrarse con Jesús. Y hemos tenido el ejemplo con la misa de las Familias en la Plaza de Colón y cómo se valora su éxito por el número de asistentes.

En el caso de las pequeñas comunidades en la que nos conocemos todos, la asistencia cobra otro sentido. Cuando falta alguien, le echamos de menos y no nos preocupamos por el número sino por estar unidos.
Pero cuando hablamos de la Iglesia en general, lo que me preocupa es el interés de muchos obispos en medir la acción de Dios con las cifras de asistentes. Y ese interés proviene de tener otros objetivos distintos de los que tenía Jesús:
– Cuando gobernaba el PSOE, las convocatorias de las misas multitudinarias buscaban demostrar que hay muchas personas con una opción política distinta.
– También se pretende «dar testimonio de Iglesia» asistiendo a las misas para que se reconozca el peso de la Iglesia en la sociedad.
– Otro motivo es sentirse arropado por la masa, cuantos más seamos más reconfortado me siento de pertenecer a un grupo importante.
– Y el motivo más sencillo: me llaman y me siento obligado a ir sin plantearme los motivos más profundos.
Parece que la Iglesia imita al Ejército. En una fecha especial sacan a sus efectivos de sus habituales quehaceres, cortan la Castellana, y hacen una demostración de su presencia para recordar a la sociedad que existen. Es una acción de marketing que pretende transmitir una imagen determinada, unos valores y una relevancia que los medios de comunicación no le reconocerían con las actividades normales.
Pero la Eucaristía es otra cosa. Es el encuentro de los cristianos con Cristo.
Él mismo nos decía: «En eso conocerán todos que sois mis discípulos, en que os amáis unos a otros» (Jn 13, 35). No hay otra manera de dar testimonio ni podemos buscar otras acciones para que nos reconozcan.
No hay que demostrar nada a nadie; hay que amar con humildad como lo hizo nuestro Maestro.
(Este artículo y muchos más los podrás encontrar en eucaristiasloyola.blogspot.com.es)